La interminable guerra de los megapíxeles
La ley de Moore ( que en un sentido estricto no lo es tal) nos indica que cada dos años se duplica el número de transistores que componen un circuito integrado, casi se ha cumplido desde que se planteó y lo más curioso del asunto es que parece ser que se aplica al número de megapíxeles que posee una cámara digital. Aproximadamente cada año le sumamos un megapíxel a nuestros aparatos, lo que desemboca en una carrera comercial para convencernos de que entre más megapíxeles, mejor serán nuestras fotografías, nada más alejado de la realidad. Mi primera cámara digital fue de apenas 2 megapixeles (marca Samsung), después de adquirirla las revistas, los podcast, así como las páginas web y los blogs profesionales dedicados a las fotos se encargaron de hacerme ver que mi pobre camarita no poseía lo necesario para tomar las imágenes con la calidad necesaria para aparecer en National Geographic . El gusto me duró un año. Fue a los pocos meses de nacer mi hija que decidí adquirir una n...